Nuestra historia en fechas

2011

Primera prueba de celulosa de cactus en un galpón de Pérez

2014

Instalación de la primera corrugadora de doble pared propia

2017

Certificación de resistencia para cajas de maquinaria pesada

2020

Apertura de la línea de triple pared para equipos de más de 800 kg

2023

Incorporación del sistema de pruebas de compresión en cada lote

2025

Ampliación del depósito y nueva flota de montacargas para despacho

Cada etapa se construyó sobre la anterior: primero la fibra, después la máquina, luego la certificación y finalmente la escala.

Lo que sostiene cada caja que fabricamos

Paperkaktus nace de una convicción simple: el embalaje industrial no debería ser un gasto invisible, sino una decisión de ingeniería. Trabajamos con plantas áridas para producir celulosa resistente y convertirla en cajas de cartón corrugado que protegen maquinaria pesada en cada tramo del transporte.

Materia prima con criterio

Usamos celulosa de plantas áridas, una fibra que no compite con cultivos alimentarios y que exige menos agua que la madera tradicional. El resultado es un cartón con buena rigidez y una huella de producción más liviana.

Proceso de fabricación
Diseño pensado para el peso

Cada caja se calcula según el equipo que va a transportar: tipo de corrugado, número de paredes, refuerzos internos y tolerancia a la humedad. No hay una medida estándar que sirva para todo.

Ingeniería de embalaje
Pruebas antes de salir

Sometemos las cajas a ensayos de compresión y resistencia al impacto. Si un lote no pasa la prueba, no sale del depósito. Así evitamos sorpresas en ruta y reclamos en destino.

Control de calidad
Relación directa con fábricas

Nuestros clientes son plantas industriales, talleres y operadores logísticos que necesitan respuestas concretas. Hablamos el mismo idioma: plazos, medidas, resistencia y costos de flete.

Clientes B2B
Equipo que conoce el piso

Quienes diseñan y producen nuestras cajas trabajaron en depósitos y líneas de armado. Saben cómo se apila un pallet, cómo se ata una carga y qué le pasa al cartón cuando llueve.

Experiencia operativa
Compromiso con el destino

Una caja que llega rota no es solo un costo: es una máquina detenida, una entrega demorada y un cliente que pierde confianza. Por eso cuidamos cada detalle hasta que el camión sale de la planta.

Responsabilidad final

Nuestra historia en el corrugado

Paperkaktus nació en un galpón de Pérez, Santa Fe, con una sola prensa y la convicción de que la celulosa de plantas áridas podía sostener cargas que el cartón común no aguantaba. Hoy seguimos tomando decisiones con esa misma lógica: probar, medir y recién entonces escalar.

2016: la primera prueba de carga

Antes de vender una sola caja, armamos un banco de pruebas casero con bloques de hormigón. La primera plancha de cartón triple pared aguantó 340 kilos sin deformarse. Ese ensayo definió el estándar de calidad que mantenemos hasta hoy.

2018: el acuerdo con los productores de fibra

Dejamos de comprar celulosa importada y firmamos contratos directos con cooperativas del norte santafesino que cultivan plantas áridas. Redujimos el costo logístico y aseguramos un suministro estable de materia prima durante todo el año.

2020: la línea de doble pared

Cuando los clientes de maquinaria agrícola empezaron a pedir cajas para piezas de más de 200 kilos, incorporamos una corrugadora de doble pared con control de humedad. Fue la primera compra grande y la que nos abrió el mercado de exportación.

2022: el laboratorio de compresión

Instalamos un equipo propio para medir resistencia al aplastamiento y vibración. Hoy cada lote sale con un informe técnico firmado por nuestro responsable de calidad, un documento que los clientes usan para respaldar sus propios envíos.

2024: la planta de tratamiento de fibra

Sumamos un proceso de lavado y secado de celulosa que reduce el consumo de agua en un 40% y mejora la adherencia entre capas. La resistencia media de nuestras cajas subió un 18% sin cambiar el gramaje del papel.